Al principio tuve el presentimiento que verla sería una locura, y no me equivoqué, lo fue. Pero ahora pienso que es una locura a la cual no pienso renunciar. Sé que estoy perdiendo la razón, podría terminar más hundido de lo que alguna vez terminé, pero estoy dispuesto a continuar.
La primera vez que nos vimos le dije que no podía quedarme mucho tiempo, que tenía otras cosas que hacer y que debía apurarme. Sin embargo, algo de ella me atrapó y me terminé quedando más de lo planeado.


